viernes, 8 de enero de 2010

PARANORMAL ACTIVITY

Paranormal activity (2007)
Dir.: Oren Peli
USA
Paranormal activity
no aporta gran cosa al género. Y tampoco da mucho miedo. Es inevitable referirse a la gran Bruja de Blair, pero lo que allí era innovación, la grabación amateur y realizada por los propios actores/personajes, diez años después aquí ya es sólo un recurso más. No se puede decir que haya habido una sobredosis de películas de terror que lo hayan usado, pero ya no sorprende y si se apuesta por él hay que hacerlo hasta sus últimas consecuencias para que funcione. De este formato queda aquí la curiosidad de preguntarse acerca de los objetivos que se persiguen con el montaje (el de los montadores ficticios: ¿la policía de San Diego?) de las horas de grabación que se presume existen, a quién va dirigido esto y por qué. ¿Por qué está montado como una película de terror? ¿Acaso porque estos mismos montadores sólo pueden ver estos sucesos "reales" siguiendo esas coordenadas, como una historia de género y no como el pedazo de vida que se supone que es? Aquí, buscando más la atmósfera de inquietud que la experiencia al límite, se queda todo en un soserío del que se despierta en los puntuales momentos en los se enseña el poltergeist. Sí, se pretende que la tensión provenga más de las reacciones y el aislamiento (el único plano fuera de la casa -una casa cualquiera- es el primero) de los personajes, pero su relación no tiene mayor interés dramático, aunque se puede apreciar el intento, más o menos efectivo, de aumentar progresivamente el terror a partir de la relación entre ellos. Micah, él, es uno de los personajes más insoportables de los últimos tiempos, un tipo al que parece darle igual que su novia esté sufriendo porque está demasiado ocupado intentando registrar algo molón en su molona videocámara nueva. En este sentido, es alguien muy de su época, para quien la realidad sólo es de verdad interesante cuando queda grabada y, por tanto, se puede compartir. La televisión sigue presente, ya que la única manera de contar la historia pasada que se le ocurre al cámara es bajo un formato idéntico al de la entrevista televisiva (el encuentro entre el parapsicólogo y la mujer), que se siente una forma más natural de contarlo que cuando se recurre al clásico plano/contraplano. También es muy de su época, la del porno guerrillero de cámara y pim-pam-pum, el hecho de que lo primero (y de forma recurrente) que piense, por influencia de éste, sea en hacer cosas cochinas con ella delante de la cámara. Es viendo películas como Paranormal activity cuando uno se da cuenta de lo diferente que es el mundo, las personas, sobre todo en lo que piensan, desde la llegada de internet. Si en la bruja de Blair primaba el interés "antropológico", aquí el protagonista sólo quiere captar cosas espectaculares para, en el fondo lo sabemos, subirlas al YouTube; o grabar vídeos cerdos para soñar con la posibilidad de que salgan a la luz sin su consentimiento, o simplemente verlos creyendo ser él como sus héroes del ciberporno, los verdaderos héroes masculinos de hoy.

Micah es un ceporro de tal calaña que convence a su novia para no buscar ayuda cuando es terriblemente evidente que se enfrentan a algo sobrenatural y, además, maligno y peligroso. Pero no se lo puede tomar en serio. Se revela más adelante que no quiere que entre ningún demonólogo/exorcista en escena porque es "su casa", "su mujer" y, por tanto, es "su responsabilidad" cuidar de ella. Un machismo de fondo por desgracia muy creíble, y que ella acepta, cumpliendo el papel que le toca. Él es quien la pone en peligro extremo provocando al demonio aun cuando ella le ha suplicado que no lo haga. Y él no parecía ser un machito protector, sino que al comienzo veíamos una pareja sana, moderna y sin problemas. Pero en cuanto se pone a prueba, saca lo peor que lleva dentro (y sin excesos dramáticos, sino de forma más o menos realista y sutil), y no hay necesidad de YouTube que valga. Y ésta es la realidad íntima de muchas parejas todavía hoy, y en Paranormal activity se aprecia que estamos en un momento de tránsito, o más bien de balanceo, entre los viejos modelos machistas, que permanecen (y es probable que permanecerán) subrepticiamente aceptados por hombre y mujer, y entre los nuevos modelos igualitarios que demasiado a menudo se quedan en sólo superficiales y de boquilla. Éstas no son reflexiones gratuitas, ya que es precisamente por esto que el demonio, hasta entonces presente en perfil bajo, desencadena su furia: no habría pasado si él hubiera "permitido" que pidieran la ayuda de los nunca tomados en serio expertos (en cualquier campo); si no hubiera sido tan egoísta provocando la ira del ente aun sabiendo, o ni siquiera parándose a pensar en ello, que eso iba a empeorar todo; si no hubiera puesto su "derecho a la información", a grabar cosas extravagantes por pura emoción, por encima de todo; si él no hubiera actuado como el jefe de la manada que intenta proteger a su hembra aun actuando en contra de la razón; si la hubiera escuchado. Porque ella sabía que esto iba a acabar mal, pero no tenía fuerzas ni aun dependiendo su vida de ello para escapar de su papel de mujercita cuyo marido sabe de verdad lo que le conviene, aun sabiendo que estaba equivocado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

http://melotragotodo.wordpress.com/2009/11/30/paranormal-activity-2007-oren-peli/

Chapó su crítica Mr. Ética.