domingo, 17 de julio de 2005

CURE

Kyua (1997)
Dir.: Kiyoshi Kurosawa
Japón



Una misteriosa serie de asesinatos: cada víctima aparece con las arterias perfectamente seccionadas en forma de X en el cuello, después de haber sido brutalmente liquidada por alguien, una persona cercana, que parecía completamente normal. La presencia de un tipo extraño es lo único que parece llevarles a la locura.

No soy amigo de las pelis de psicópatas. Ni de las slasher movies tipo "Viernes 13", ni de los miles de clones de "Seven". Son repetitivas, cansinas, derivativas, siempre con la misma estructura carente de interés. Por supuesto, "Cure" no tiene nada que ver, porque Kiyoshi Kurosawa es uno de los mejores directores surgidos en los últimos 15 años. Para quien no conozca su obra (completamente inédita en España, ya saben cómo encontrarla de todas formas), ésta o la megaobramaestra metafísico-apocalíptica "Kaïro" son un buen punto de partida.

El Kiyoshi tiene un estilo muy personal y marcado, con la influencia principal deDavid Lynch (en el siniestro uso del sonido, en los simbolismos), pero también de Pasolini (el uso del subconsciente colectivo, y también del simbolismo primario) o incluso de Tarkovski (largos planos secuencia, imágenes evocadoras que uno no puede ubicar en la realidad). Con todos tiene en común una cosa: que incita a pensar mientras nos sumerge en un mundo terriblemente sugerente, tanto en lo visual como en las ideas. Si uno ve una peli de este hombre, a poco que se involucre, puede llenar páginas de interpretaciones: que si nos habla de la soledad del hombre en el mundo moderno (sus personajes parecen siempre los únicos del mundo, aun viviendo en grandes ciudades), de los instintos, del lugar que nos corresponde... cualquier cosa.



Kurosawa es un director muy cerebral, todo está pensado, y las estructuras de sus películas suelen partir de un argumento muy interesante, que se va diluyendo hasta acabar casi por desaparecer, dejándonos sin respuestas y multiplicando las preguntas sobre los personajes, su mundo, el nuestro y nosotros. Pero lo que lo hace tan especial es que une a esto una fuerte intuición; se deja llevar por los símbolos, por las luces, por las situaciones, sabiendo que él se siente afectado o fascinado o incitado a algo, y que probablemente el público también. Y por eso la mayoría de las conjeturas que podamos hacer no son más que polleces, porque la esencia de su cine es que nos lleva a partes de nosotros que no conocemos y que seguimos sin conocer después, pero que empezamos a intuir después de ver sus películas.

En el caso de "Cure", nos muestra la relación entre símbolos puros y naturales, como son el agua y el fuego, con una activación de nuestros instintos puros y naturales, básicamente la violencia. El personaje que los activa es un cualquiera, surgido de cualquier parte (que recuerda en parte al Terence Stamp del"Teorema" de Pasolini), que lleva a personas tan grises como él o como nosotros a cometer atrocidades, y que quizá fuera lo que deseaban más profundamente. Las referencias al mesmerismo son muy acertadas, porque su cine se emparenta con esas artes oscuras y sugerentes de finales del siglo XVIII o principios del XIX, en cuanto a que parece que, si no tenemos cuidado, sus películas nos devorarán y nos vomitarán dentro de su mundo. De forma quizá inexplicable pero creíble. Todo rollos metafísicos que quedan fatal al comentarlos con alguien o escribirlos en una pseudocrítica como ésta, pero que llegan muy hondo y asustan de verdad al enfrentarse uno individualmente a una película así.



Kiyoshi Kurosawa domina el lenguaje cinematográfico. No conozco mucha teoría sobre el asunto, pero creo que de tanto ver pelis puedo reconocer una buena narrativa cuando la veo. Aquí, Kurosawa hace verdaderas virguerías con las elipsis, normalmente cortas pero muy impactantes. Por ejemplo, la de la imagen anterior: al principio de la película, vemos una playa desierta durante unos segundos, después vemos a un tipo leyendo, que vuelve a mirar a ese paisaje vacío y ve a alguien en el centro. En realidad, ha pasado más tiempo real que cinematográfico, y el efecto que produce es de tal continuidad que parece que el personaje haya aparecido de la nada, teletransportado, y que encima actúa como si estuviera perdido; esto jode por dentro, y si encima al momento ves que el tipo misterioso lleva a la gente a matar, se pasa mal. Inquieta muchísimo, gracias a unos planos-secuencia llenos de tensión, una banda sonora de ansioso ruido plano, cortantes y contundentes momentos de ultraviolencia y una fotografía tremendamente sutil y efectiva, que cambia de luminosidad en un mismo plano multiplicando los efectos descolocadores de las imágenes.

"Cure", como otras pelis de Kiyoshi Kurosawa, es un viaje a otro mundo partiendo de éste. Y da muchísimo miedo porque, al terminar, uno se da cuenta de que el mundo del final es el mismo pero por dentro.

Por: Borja | Imágenes en movimiento | Comentarios (1) | R

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