domingo, 3 de julio de 2005

TODOS DICEN I LOVE YOU

Everyone Says I Love You (1996)
Dir.: Woody Allen



La gran ventaja de Woody Allen sobre la mayoría de los autores es que sus pelis apenas parecen artísticas, o pretenciosas. Lo son, desde luego, pero le salen de forma muy natural, son sencillas y accesibles. Tengo que reconocer que no soy un gran fan de este señor; me gusta, claro, pero creo que se le idolatra demasiado. Se ha convertido en el icono de la cultura "popular" burguesa. Y él lo sabe, y por eso satiriza inocentemente a su potencial público en "Todos dicen I love you". Porque básicamente de eso va esta peli; una especie de "Los Tenenbaums" en clave de musical clásico donde todos los personajes tienen incontinencia verbal. Como siempre en este hombre. Y ese es un problema: llega un momento en que uno no sabe apenas distinguir una peli de Woody Allen de otra. Por supuesto, hay diferencias; y por supuesto, al ritmo que hace cine, es difícil que salga a menudo de sus parámetros. Pero eso no quita que sea cierto.

Esta tiene la seña de identidad de que es un musical. Y la parte de musical funciona estupendamente, con un montón de canciones clásicas (vale, apenas he reconocido una o dos, y la mayoría me suenan iguales) que siguen el guión. Una de las gracias está en que los actores las cantan ellos mismos; se dice que Allen no les dijo que era un musical hasta que firmaron. Y no lo hacen del todo mal. Además, las coreografías son simpáticas, especialmente la del hospital, muy divertida, o el calypso fantasmal. De todas formas, a veces abusa de los minutos musicales, y creo que una de las claves de este género está en saber equilibrar los números con las escenas normales. Y aquí hay un par de canciones que empantanan un poco la peli, aunque por suerte son cortas, y en general todas introducidas de forma natural.

El argumento y las situaciones tienen un buen montón de tópicos y, salvo en los momentos más surrealistas, se echa en falta algo más personal, aparte de los diálogos. Que son marca de la casa, y que en esta ocasión en particular creo que no aparentan intentar ser tremendamente ingeniosos, sino que son también naturales y, hasta cierto punto, realistas. Y por supuesto todos los actores los dicen con convicción. Y éste es otro de los puntos más interesantes de Woody Allen: los actores, sobre todo en los últimos 15 años. Sus películas son corales y, vistas con perspectiva, se hace curioso comprobar adónde han llevado sus carreras los que Allen dirige, que en sus pelis siempre demuestran talento. Un minirepaso a los de "Todos dicen I love you":
-Edward Norton: Ahora mismo está un poco perdido, pero creo que en unos 10 o 15 años alcanzará la cima porque tiene un talento brutal, y se convertirá en el gran actor de su generación que muchos anticipaban cuando apareció. Seguramente más comparable a un James Woods que a un DeNiro, como casi todos decían.
-Drew Barrymore: Dios, entre tanto papel ñoño que ha hecho en los últimos tiempos, había olvidado lo sexy que puede llegar a ser. Y es una actriz con cierta personalidad.
-Goldie Hawn: Nunca la había visto en versión original y, al menos aquí, se luce muchísimo, y da que pensar sobre por qué no es hoy una secundaria de lujo; ¿quizá tiene una personalidad muy marcada?
-Alan Alda: Este tío es de lo más carismático, y ahí sigue.
-Tim Roth: Siempre sobreactuado, ahora mismo parece bastante desaparecido. Yo apostaría por él como un Johnny Depp en feo, porque siempre le da a sus papeles un exceso que a veces queda estupendamente.
-Natalie Portman: Pues aquí sale poco y está fatal. Creo que era tan tonta como su personaje, y mira que me gusta.
-Woody Allen: Para qué decir nada. Lo de siempre.
-Julia Roberts: Correctilla, nunca me ha convencido. Aquí hace pasar su romance con Woody Allen casi por creíble, y eso ya es un mérito.
-Lukas Haas: Un "actor niño" que estoy convencido de que puede dar para mucho más, y que si llega a cuarentón será reivindicado como secundario.
-Natasha Lyonne (se llama así, ¿no?): Me ha sorprendido muchísimo, aquí es una estupenda actriz; ahora pienso lo desaprovechada que ha sido en comedietas adolescentes (hace poco vi un engendro que protagonizaba llamado"But I'm a cheerleader", una especie de John Waters gilipollesco). Y físicamente no ha cambiado nada en casi 10 años.

Y poco más puedo decir. Que es una película muy agradable y se ve con una sonrisa constante, pero que apenas arriesga y suena en general a "ya lo he visto". Los musicales son sobre todo magia, pero aquí la magia de verdad no llega hasta los últimos 10 minutos, con ese preciosíiiiisimo baile entre Goldie Hawn y Woody Allen (además de los maniquís que cobran vida al principio de la peli).

Lo mejor: Se deja ver con gusto; Allen es garantía de entretenimiento y de al menos un par de reflexiones útiles. Un par de números musicales maravillosos.

Lo peor: Excepto por la música, demasiado continuista dentro de su filmografía (que de todas formas tampoco conozco a fondo). Demasiados tópicos y pocos momentos realmente originales o soprendentes.

1 comentario:

Borja dijo...

Yo la amo, todo el mundo lo sabe.
Alice | 11-07-2005 10:42:34